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Todo un tocón.

Usos y Costumbres.

Cuento breve.

Cirilo siempre tuvo la mirada fiera. Entrecerraba los ojos para adpatarlos a la distancia. Certero con el lazo, excelente piliador  y muy  sucio en la manera de hablar,  hicieron de él un hombre poco querido. Aguantaba pocas pulgas.

Cuando se es el dueño y se manda aunque sea a los gritos, casi siempre da resultado.

Juan era un muchachito, un zanguango, alto, desgarbado y tan haragán que en su manera de caminar parecía que pedía permiso para mover las rancheras.

Fue a raíz del accidente de Cirilo, cuando se fracturó el brazo derecho que las cosas cambiaron. Enyesado, sin posibilidad de enlazar, donde se lucía lindo, se le ocurrió un día en que tenía más volados los pájaros que de costumbre, enseñarle a Juan esa ciencia.

Con una zoga de cáñamo y un latón relleno de piedras, lo empezó a hacer mover. Dale, más a la derecha, más rápido, más abierto.  Apoyá el pie medio esquinado. No embocaba ni una. Parecía que el latón crecía, o se movía. No ahorcaba a la lata  al revoleo,  ni por pienso. Debía ser por el reflejo del sol, o que el sudor le ardía en los ojos.

La tierra le llenaba la nariz, lo hacía toser, casi quedó sin ” resuello.”  Póco le importaba a Cirilo, Juan iba a aprender a dejar de ser ” mañero “

Cuando después de tres días,  de  gritos , palabrotas, Cirilo  dió por concluída esa mañana, con la promesa .

” Mañana te enseño con el árbol “

Lo que no entendía Juan era como hacía Cirilo para parecer siempre recién bañado, porque lo había visto trabajar duro, invierno y verano. Nada de sudor, ni a las botas se le pegaba la tierra. Parecía por lo flaco hecho de charque y colocado en fiambrera. Ni las moscas se le acercaban.

Esa noche Juan  pensó en su catrera – O aprendo o reviento o me cuelga del árbol.

A la mañana siguiente, después de haberse refregado con mucho jabón y agua fría como nunca, se le apersonó  a Cirilo.  Lo miró  éste con ése bichar por el costado y una mueca que podía ser sonrisa. Todo pasó ligero como un  ” refusilo ” por la cara de Cirilo.

El árbol era viejo y grande, había sido talado, tenía varias ramas al sesgo.. Raices vivas que abultaban el suelo.  Todo un tocón.


  Estaba en el medio de un parque, que el dueño hacía cortar y cuidar. Decía la peonada que  el padre de Cirilo  lo había mandado hacer para  una mujer que él quería que se quedara en los pagos. Cerraba una parte de la casa con una balustrada de material. Comentaban que la mujer se fué y el paque quedó.

Cosa extraña, nadie recordaba al viejo dueño y eso que Cirilo no era tan mayor. Cómo sabían eso.!! Algo de leyenda no viene mal. No importaba si eran  chistidos de  lechuzas.

El suelo era de pasto, pero desigual, así que si el empellón era muy fuerte, se caía Juan .

Las manos de Juan empezaron a llagarse  y andaba medio mariado, de mirar tanto para arriba para ver si enlazaba a la rama alta  y le dijo al patrón, que le dolían las manos.  . “- Por tan poco ya empezás a berrear. “  Pero aflojó algo y lo tuvo el resto de la mañana con unos ejercicios moviendo las muñecas…para que se aflojen…Al terminar la clase, Juan parecía de gelatina, flojito tenía hasta los calzoncillos.

Al irse Cirilo le dijo.. ” las manos las ponés en agua y sal…y fijate que olés a chiquero “

Las manos hinchadas empezaron a cicatrizar con unas cáscaras oscuras, agua sal, y grasa. Bien sobadas

Cosa extraña, Cirilo cuando fué al  pueblo a hacer las compras trajo una botas para Juan, de cuero . ..cuero marrón oscuro !!  El sol pegaba en las anchas  punteras, y las  hacía ” brillositas “  La boca del muchacho se abrió grande y la saliva se le fué por los costados.

Cirilo lo miró fijo y le dijo.”  No te babees..Es para que puedas clavar el taco , pasmado.”

 Las gracias quedaron ocultas en la boca que se cerró de inmediato. Además Cirilo no las esperaba .    Lo que quería y lo estaba logrando era sacarle al muchacho como fuera, o como  lo hicieron con  él,  esa pachorra, urticante como la aruera.

 Cuando pasó a aprender con los novillos, ya estaba por llegar la época en que a Cirilo, le iban a sacar  el yeso.

A Juan le hubiera gustado que se quedara enyesado muchos años, así el seguía  sintiéndose medio arriero. Lo que ambicionaba más  era tener un caballo suyo, no de prestado como ahora. Enlazar de a caballo !!

Lo que no se había dado cuenta Cirilo, era que a esa masa que tenía Juan en la cabeza,  con éste crudo aprendizaje, él  había introducido en el gurí, la levadura, que levantaba cualquier harina con agua.

Ya enlazaba  bastante bien, claro que con los novillos y más cuando son ajenos no se juega. No era como retozar con  la taba.

Una tardecita,  Cirilo y Juan estaban sentados en un banco largo de madera, los dos haciendo ejercicio con el brazo, uno porque hacía un mes que le habían sacado el emplastro del brazo  y no llegaba a moverlo bien y pensando que nunca lo lograría, y el más joven para formar músculo a base de puro movimiento.

Quedaba por guardar la última vaca y estaban los tres peones y dos perros  por hacerlo, cuando a Cirilo se le ocurrió, que Juan la enlazara.

Si lo hizo para hacerse ver ante la peonada como sacaba de un gurí bobocho, un peón avispado con el lazo,  la escena no le salió como la planeó.

 Juan parado miró hacia los peones, cómo si los otros le sacaran a la cliente.

Salíó el lazo,  fuerte,  ágil,  pero más rápido corrió el animál…y ante todos..el insultó..

-Guacho !!

Tiró nuevamente  el lazo Juán,  masticó  el insulto,   entrecerró los ojos igual que su maestro para calcular justito donde darle, al cuello de Cirilo y de un revolcón lo tiró del banco donde seguía sentado.

Fué la primera y última vez , que vieron al patrón sucio. Lo bueno estuvo, que cerró dos bocas.

A los golpes también se aprende.  Es cuestión de saber clavar el taco.

No es fácil enlazar de a pié.!!

Usos y Costumbres

” No hay destino más duro que sentir que uno no pertenece a su tiempo…El tiempo solo ama a aquellos que ha engendrado ” Vasili Grossman.

Cuento Breve.

Pellizcando el álbum Familiar

Parte II.

Cuando María Luisa, recibió el sobre lo miró con curiosidad . No reconocía la letra, y por las estampillas la carta venía de Barcelona. En un primer momento pensó en algún familiar que le escribía con motivo de su casamiento.

Antes de abrir el sobre miró con detenimiento el lacre. RR. El remitente era Ramón Roig. Al abrir el sobre y ver a alguien que en un primer momento le pareció conocido, pero después buscó una esquela que no encontró…Pero quien era ése señor sentado, que la miraba fijamente…?.!Qué atrevimiento, del fotógrafo mandarle la foto de un desconocido !

Cómo había sabido su nombre, su dirección ?

Si decía algo en su casa, si lo comentaba con sus padres las cosas se complicarían,  menos aun  decírcelo a su novio unos días antes de su boda con lo celoso que era, así que hizo lo siguiente: Puso en el sobre el nombre del remitente y sin ninguna esquela, como lo había recibido  mandó de vuelta la foto a Barcelona.

Cuando la exhuberante Antonia, recibió la foto de Serafín, después de meses de no saber de él, y lo poco que había podido  averiguar era que  se encontraba enfermo. Ahora el muy cínico, mandaba la foto  en un sobre en blanco, y  la colocaba como una gracia  en su buzón, y sin ninguna esquela!, Y lo peor  fué  verlo tan sanito.!  Se enfureció  de tal manera que hizo lo siguiente :

Al leer el nombre del fotógrafo, y ver la dirección, en el mismo sobre que recibió la foto, puso el nombre de Ramón Roig, y  mandó de vuelta la foto.

Para olvidar al desgraciado de Serafín, sumamente despechada,  aceptó la invitación del señor Ducló, y se fué a pasar con él unas vacaciones a Madrid.

Así que Ramón Roig, el fotógrafo vecino  de la Plaza del Ángel , recibió las dos fotos nuevamente, con una diferencia de unos meses. Cómo no sabía que hacer con ellas  las dejó de muestra en un album, que tenía con unas hermosas tapas de cuero repujado. Allí descansaban las fotos que no habían sido retiradas, otras que no habían sido abonadas  y la mayoría de hermosas mujeres, que encantadas posaron para el señor Roig, mientras él muchas veces tuvo que dejar la sesión fotográfica para tomar algún té con láudano  que lo calmara.

Un día , cuando se encontraba el ayudante del señor Roig, tratando de pintar  flores de nomeolvides en  los cartones donde se  pegaban las fotos de las damitas jóvenes, sintió la campanilla de la cancel y vió con asombro al señor Serafín, más delgado  pelado,y  viejo . Llegó a la conclusión, que el señor que tenía frente a él se había encogido.

- Buenos días joven, se encuentra el señor Roig.? Quisiera retirar unas fotos, que hace más de año y medio , me saqué…y pedir disculpas por no haber venido a buscarlas  antes, estuve muy enfermo…Soy el señor Serafín…

- Buenos días señor, yo lo recuerdo. El señor Roig, no está, pero yo lo puedo ayudar, sé donde están las fotos y se las doy.

Sacó el jóven de arriba de una mesa  el albún de cuero repujado y ante el asombro del cliente de verse ahí entre damas y caballeros desconocidos, en abierta exposición, trató de apurar los trámites, y preguntar el precio e irse.

- No sabría decirle cuanto es, decía el joven, con una culpa, del que conoce  los antecedentes…pero que hacia  parecer  timidez…

- El señor Serafín, sacó dinero en abundancia y todavía le dió una importante propina al ayudante…diciéndole

- Por su gentileza. Agradézcale al señor Roig,  su  buen hacer al guardar las fotos… Quedaron muy bien, me veo igualito. No vuelvo a darle las gracias porque me marcho, para América..No se olvide de decírcelo. Voy a hacer una vida nueva.

- Gracias señor, muchas gracias. Espere un momentito que le hago una boleta, no puedo recibir dinero, sin el comprobante… El señor Roig, no va olvidar, su caballerosidad. Me alegro que le gustaran las fotos, es verdad quedó usted muy bien…igualito.

No puedo esperar, perdone…y salió casi corriendo..

- Qué sea usted muy feliz…atinó a decir el jóven al golpe de la cancel.

Porque para decir la verdad, ser fotógrafo en esa época no era fácil, las damas empezaban a tener más libertad, algunas ni se ponían corset, y otras usaban unos elásticos sin ballenitas, que subía los pechos y esto se notaba y para colmo iban solas a sacarse fotos.

El pobre señor Roig, ya no entendía a los jóvenes ..y a los no tanto. y pensaba en voz alta…qué  nos espera dentro de quince años, de golpe había agregado cinco años.

Mano de ángel, copón de material.

-   Si ahora  una clienta  quería una foto nueva, porque  no le gustaba la anterior,  y  decía que la jardinera que él había colocado , que tenía un ángel hermoso,  hacía que pareciera, que la mano del ángel la quisiera tocar, ..un ángel tocando!,

Que tocar ni tocar !  si ahora tienen tanta libertad, que lo primero que hacen cuando llegan es sacarse los guantes, el sombrero, dejan su bolsa tirada por cualquier lado,  se pintan con carbón los ojos, los labios con grosellas,  remangan las enaguas y muestran  el calzado, cuando no el tobillo, y muchas veces…un escote de vértigo, llenos de puntillas..

- Lo que saben es  pedir, más delgada de acá, de por acá, un poquito más arriba la ..mirada… y señalan los lugares..

Cómo si el fotógrafo no viera las diferencias.

Por eso y por otras cosas que no vienen al caso, el pobre señor Roig, se hizo adicto al Bismuto..

•El señor Serafín vivió  en Buenos Aires y luego residió en Montevideo.

•Heredé las fotos de mis antepasados, las tengo en dos  antiguos albumnes, no tienen las tapas de cuero repujado, pero en él se encuentran, hombres, mujeres, niños, y todos en esa mezcla insolente que da la diferencias de siglos. Estoy escaneando las fotos, y ya subí dos de ellas a Flickr, porque una de ellas tiene una historia hermosa, fué un maestro venido de Barcelona que construyó escuelas en el Uruguay. Creo hacer las historias con el mayor respeto posible.

“El tiempo en general no es lo que parece. No se mueve  solo en una dirección, y el futuro existe simultáneamente con el pasado”.

Parte I.

Pellizcando el album familiar.

Serafín en 1883. Barcelona.

Tenía cita con el fotógrafo que se encontraba en La Plaza del Angel, entrando por la calle de Cadiz, antes Pincesa Nº I .

Cuando faltaban unas pocos cuadras  para arribar , comenzó a llover copiosamente, los adoquines se transfomaron en pequeños hoyos, y  antes de llegar a la puerta,  se quitó la galera y el capote. Lamentó enormenente no haber llegado en coche. Se secó su cara y cuello con su pañuelo blanco, mirándose en los cristales biselados  de la cancel y guardó los guantes en el bolsillo del capote.  No se presentó en las condiciones que quería. Se había arreglado con sumo esmero. Su leviton con vivos de  seda,   su chaleco, el reloj en el bolsillo, la cadena , y su traba, le daban un aspecto  importante.

Quería parecer y así se lo dijo al fotógrafo lo más delgado que pudiera. El Señor Ramón Roig, hizo todo lo posible. Los  muslos gruesos, y bastantes cortos de su cliente, hablaban  de que ni con  botas  con taco podían ocultar su poca altura.

Tenía el fotógrafo unos pedestales donde colocaba  los guantes , la galera , el tocado  de la dama, o simplente como al desgano los hacía apoyarse sobre él. El estudio tenía grandes cartones, para los fondos de las fotos, algunos con arcos mayores, imitando iglesias, palmeras en mayólicas, cortinas que no cubrían ninguna ventana y hasta reclinatorios para las famosas fotos de comunión.

Con los pedestales..nada resultó . Serafín era un cliente abundante en el ancho y escaso en el alto. Así que…

Sentó a Serafín , trajo una mesa vestida con un tapestry,  que lo había sacado de múltiples problemas, puso un libro alto de tapas de cuero, que nadie había leído  y armó la escena con una silla de estilo..Le podría poner un sillón tallado,   pensó ,..No, mejor no,  con el cliente era suficiente.

Serafín se peinaba la barba, se la sentía húmeda, igual que su poco cabello castaño claro. El fotógrafo trajo un espejo de mano.  Se miró, tenía facciones pequeñas, delicadas,  un bigote sin mucha gracia, así que enfrentar con lo que había a la caja. Se peinó la cejas, y entornó los ojos claros e hizo  la raya marcando la entrada. Pronto, antes de lo esperado, quedaría pelado.

Le explicó al fotógrafo que  la foto era para una señorita que le interesaba muchísimo , que se había ido a vivir a América…

- A América ?…Tan lejos…!!

- Tan lejos, es verdad dijo con nostalgia…Pensaba en voz alta, que la señorita, al verle se decidiera, y regresara a España…

- Y si usted la va a buscar…? Le preguntó el fotógrafo… Cómo diciéndole, es más seguro.

- Puede ser…puede ser…Es tan hermosa…es más jóven que yo…..una santa…

El señor Roig, pensó en los milagros, trató en todo lo posible de achicar con luces los brazos.  De que manera ?  Llevando la atención hacia el libro, a  las manos de caballero que tenía el cliente. Una foto era más segura que una tarjeta de visita. Era la presentación completa de un personaje, él que se veía y lo que decía su porte, su vestimenta.

El señor Roig, cuidaba la imágen . El fotógrafo era el confidente circunstancial. Era algo más que un artista,  el hacía el escenario, colocaba al actor, y dirigía la escena.

Le sacó dos fotos, con diferentes poses. En una luce con una mano apoyada en su cara y la otra con los nudillos sobre la pierna. Está pensativo..recordando a la amada . En  la otra foto está con su mano sobre  el libro, acompañando la lectura de ésta historia, como un hombre culto, casi..casi un poeta.

Serafín, demoró tres horas y treinta  minutos, en bajar y subir la mano, en sentarse más al borde de la silla, más derecho, un poquito más atrás,  en poner el libro bajo el codo, o bajo la mano. Entre abrir más los ojos, o cerrarlos. La foto tenía que converger, con lo que él quería ser…Culto, apuesto, sensitivo, y en lo posible delgado.

- No se mueva, por favor quietito….Ya está..El tapete negro, el trípode,  flush y listo..

- Dentro de una semana pase de nuevo por aquí que el trabajo va a estar pronto…

Pasaron los días convenidos, un mes , cuatro, y casi llegando al sexto mes, apareció un joven de iguales facciones que el señor Serafín, pero más alto y delgado.

- Me manda el señor Serafin…soy su hermano…

- Estaba esperando, que viniera a retirar las fotos, tenía tanto apuro…se las quería mandar a la novia…

- No pudo  se enfermó,  él dice que tenia las botas empapadas  y a la salida, se volvió a mojar…y se agarró una gripe…y después derivó en una neumonía.

- Y ahora está mejor.? preguntó Roig

El jóven meneó la cabeza,  está más flaco, y apurado o nervioso le explicó.

- Mire señor, me pide que usted, me haga el sobre , acá tengo la dirección y yo lo llevo al correo.

- Se ve que no le  tiene confianza, para hacer un sobre.!  El problema dijo el fotógrafo, es que tendríamos que hacer una encomienda , porque son dos las fotos..y

- A mí me habló de una  foto, pero es igual dos, o tres..total…

- Pero a la novia le va a parecer, muy interesante observarlo, en  actitudes diferentes. Ella está tan lejos, y  no puede verlo personalmente..!! No piensa ponerle alguna esquela ?

- El joven, se lo quedó mirando..

-Se vé que sólo sabe una parte de la historia…la jóven, es tan jóven como yo,  y además es la prometida de un conocido nuestro…

- Y su hermano, le va a mandar dos fotos a la prometida de otro. ?

-  Él me habló de una foto. Y no sólo eso, él tiene novia o algo similar acá.  Lo que sucede es que Serafin, es un soñador..Sueña despierto con una jóven lejana, y sueña acostado con una mujer cercana..

- Su hermano, me parecio, un hombre de mucha sensibilidad, no me parecio un soñador en el sentido que usted lo recalca.

El fotógrafo que siempre tenía, los ojos entornados, los abrió con asombro…Puro obturador!!

- Bueno yo cumplo, hacemos la encomienda…

- Espere dijo el jóven, creo que sería bueno, hacer lo siguiente…Usted hace el sobre con la foto que va a América, y en otro que no diga nada ponemos la otra, y yo se la llevo, es decir la dejo en el buzón de la que tiene acá…Total si son dos fotos iguales..

- No son iguales, si se fija…son tan diferentes.. Lo otro que usted dice …sería su responsabilidad…no la mía.. Usted es estudiante verdad, debe entender de lo que estoy hablando ?

- Sí, y  justamente  estudio leyes, pero ésto no va a traer ningún litigio.  Deje, él ni sabe que son dos…la de América estoy seguro que  no le contesta y la de acá…es…

El señor Roig, estaba entrando en la trama. Tantas fotos sacadas en la sociedad, y cuantas habladurías había escuchado entre plumas, abanicos y bastones. Así que susurró..

- Un ángel…

- No, diría eso, el joven hizo un gesto con las manos, como diciendo exuberante…

Para el  fotógrafo, el jóven había llegado al límite. Vestido con su tunica de impecable azul, sacó  del bolsillo y  se calzó los impertinentes, y pluma en mano confeccionó el sobre, colocó la foto, y goteó con lacre, colocando encima su sello de bronce. No si antes decirle.

- Yo me hago cargo de la escritura de un solo sobre, entregándole el otro en blanco.

- Pagó el joven, las dos fotos,   y  partió para efectuar las diligencias..

Antes de irse el fotógrafo le preguntó su nombre…y le ofreció sus servicios..

- Me llamo Román, y si algún día vengo me voy a hacer tres o cuatro fotos iguales, y las voy a repartir entre las jóvenes que van a la iglesia…y se reía ..de esas ideas locas..

- No son iguales tienen por lo menos siete diferencias….y venga cuando quiera…

Se sintió la campanilla, al cerrarse la cancel.

El joven ayudante del fotógrafo apareció, con su camisa sujeta a la altura del antebrazo, con las características ligas negras y le preguntó.

- Necesita algo señor Roig, porque hoy tengo que llevar al correo, la foto de la señorita Iribarren…

- Qué suerte que me lo recordó ! Lo había olvidado…pero ahora que pienso, ésa foto va también para Buenos Aires.?

- Sí, se acuerda, que dijo que quería que su novio la viera muy hermosa y usted, le sacó dos fotos diferentes, una sentada y la otra de pie…para que se le viera bien la pequeña cintura que tiene…

- Señor Leiz, guarde los comentarios sobre mis clientes…pero al menos usted parece que ve mejor que otros…

- Sí señor perdone…pero es que ella… es …y murmurando se retiró por donde había llegado.

El fotógrafo meneó la cabeza,  cavilando… que se puede esperar de esta juventud, lo que va a ser dentro de diez años, …si ahora  no se  respeta nada.

Ahora le dicen a uno en la cara , lo hermosas que son las clientas, y para peor el hermano del señor Serafín…qué ideas descabelladas que tiene , le va a arruinar el futuro, a un comerciante tan prestigioso!…pensaba..y, que falta de observación que  ni siquiera ve las diferencias…

Pero el señor Roig,  empezó a sentir un malestar, que de apuro lo hizo llegar al baño, y del alto botiquín donde tenía  sus potes de loza,  sacó el Bismuto.

Él no tenía ninguna culpa si las personas complicaban la labor.

Porque su trabajo era sumamente delicado,muy reservado,  todos querían salir mejor de lo que eran…

Vaya..vaya qué profesión la suya, por algo se la pasaba tomando Bismuto.!

-

Éste es  un pantallazo del Puerto de Punta del Este  y sus alrededores. Son sus lanchas, cruceros, yates, botes, gomones, son sus cadenas, sus boyas, sus redes,  sus amarras. Son sus inquilinos permanentes, las gaviotas, los lobos, los patos, los pájaros.

Sus marinas las hacen sus curtidas gentes y verás , la pesca de altamar, la artesanal, y el palangre.

Es…   La isla Gorriti,… El Faro,…  La Candelaria,…

Huele a salitre a yodo , a cuerda, a vela, a palo mayor,  a ensenada, a marejada y a mar abierto.

Es El Foque de un velero.

Cuando Gustes  Te estoy esperando.

Power Point.

Puerto de Punta del Este – Parte II

Música. Bajo Fondo.

Un golpe de bocha

Usos y costumbres.

Una vivencia

 Experiencia que contribuye a formar la personalidad del sujeto.
El huevo tenía un color amarillento, que lo hacía parecer  real. Estaba confeccionado con hueso. Dedales de varias medidas, algunos con sus puntas perforadas, agujas , hilos mercerizados, tijeritas, elásticos de colores, lanas. Lugares de alfileres, y broches de presión. Entre ellos sobresalía una pieza de plata pequeña, de mango trabajado, con una pequeña vara terminada  en una bocha que se angostaba en la unión.. Nunca supe su nombre.Me comentaron que pertenecía a un equipo de costura
Un cajón no muy ancho pero sí profundo, ahí se guardaban las medias para zurcir, las bombachas para cambiar el elástico, los botones de repuesto . Había también un huevo de madera, que tenía tantos agujeritos, que muchas veces le ponía alfileres, hasta que parecía un erizo.Costurero de piezas chicas.
Lo que me fascinaba eran las medias.
Se intruducía el pesado  huevo dentro de la media , se hacía un pesquiza a lo Sherlock Holmes, hasta encontrar el maldito agujero,  se buscaba el color del hilo o de la lana  si no lo habías elegido previamente, y de derecha a izquieda de arriba a abajo, formando trama, apoyándose en el dedal, impulsando la aguja. La aguja siempre entrando por debajo, nunca cerca  del borde, porque sino el agujero te quedaba  de boca abierta.
El remate, el corte y después esa pieza de plata y a darle golpecitos  con la bocha a la media, sobre el huevo.  La trama quedaba casi del mismo espesor  del resto de la prenda.
Una media, otra, el par. Se juntaban las puntas se doblaban y se hacían nido con los extremos. Prontas y al canasto.
Viendo el despliegue de medias y colores, parecía ser una familia de ciempiés.
Lo que sucedía es que en esa época no se podía, no se debía, tirar nada. No se heredaban las medias, pero si el concepto, de usar la ropa hasta su último suspiro, el tuyo y lo que llevabas puesto.
Agradezco a mi abuela lo enseñado, sin palabras, en ese gesto de cabeza inclinada, de lentes, de manos rápidas, de silencios.
Siempre pienso en esa  pieza   sin nombre propio, y en darle una función actual; Dar golpecitos a los nudos para evitar la trabazón ,  para que tenga  la urdimbre la  misma contextura,   para que el grosor de las diferencias sean  menores,  para poder caminar libremente   sin mirar los talones..
Para que no se note el zurcido  mío y el de los otros…

Foto de Stella.

Cuando Ifrán quiso cerrar el porche de entrada y el patio trasero  con baldosas o piedra laja, le pidieron tanto dinero que le resultó imposible.

Consiguió muy barato unos tablones anchos de madera, para poner a la entrada. El mismo vendedor le dijo

- Píntelos con aceite de linaza, y no los ponga muy pegado al piso porque la humedad, hace estragos. Tiene piso para dos o tres años, después las tablas se rajan si las pisa seguido, y al final son peligrosas, se forman cuñas.

- Tres años es tiempo. Me alcanza para ir juntando.

Le dió mucho trabajo el bendito piso, a puro serrucho y clavo lo levantó   como diez centímetro. Le quedó como una cajita de madera, si se miraba  de costado. Cuando se dió cuenta que el sol empezaba a torcer las tablas , le hizo como una marquesina, un resguardo, un techito con una chapa. Todo era transitorio, hasta que consiguiera la plata. Un mamarracho dirían los vecinos.

Lo que le gustaba a Ifrán era sacar la mecedora, y a la tardecita mate en mano, ver pasar la gente.

Ifran con poca escolaridad, era limpiador de una empresa, que tenía a cargo el mantenimiento del edificio de un Ministerio. Más modesto imposible. Lo que tenía  era la casa. Primero se la prestó un tío, y después se la dejó de herencia. La pequeña vivienda la  mantuvo limpia, y prolija.

Pero para él lo que le faltaba era tener donde colocar la mecedora.  Era una pieza de madera, con el respaldo esterillado. El tío le dijo que pertenecía a su madre, es decir a la abuela de Ifrán. Sea por eso, o porque era cómoda, o porque le gustaba hamacarse, la sacó  a tomar aire y a bambolearse sólo de tardecita, un rato antes de irse a trabajar . La cuidaba como a una niña pequeña.

Los tres años, fueron alargándose y lo transitorio fué definitivo. A la falta de dinero se le sumaron canas,y crujieron huesos .

Bastante hacía levantando baldes con agua jabonosa, recogiendo papeleras, puchos, sacando bolsas enormes de basura, cuando no los baños, y sus paredes escritas, con groserías o bobadas. Lavó tantas veces los corredores, que sabía hasta las depresiones que se formaban al llegar a las puertas, y donde se ensuciaba más porque el público,  ponía el taco del zapato y   se apoyaba en las paredes. Nunca vió al público

Conocía por dentro cada despacho, sabía que el director tal o cual, era el que llevaba el  sillón para atrás hasta marcar la moquete, formando un círculo. O aquel que recibía tanta gente, que el desgaste se hacía en fila, como si entraran de a uno.

Sabía cuantas tazas de café se tomaban,o cuantas botellas tiraban los turnos,  quien dejaba el escritorio sin expedientes, y aquel que no dejaba espacio, ni para mirar. Sabía como olía cada división cada simple despacho. Conocía cuando había un cumpleaños en las secciones,porque la papelera se llenaba de cintas, cajas, papeles de regalo.Un día encontró en unade ellas un llavero con  un pequeño osito, con dos llaves de candado.

Puso el osito sobre el escritorio, y escribió unas líneas. – Espero que sea suyo.  Al otro día había un pedazo de torta, y debajo un papel que decía – Muchas gracias. Que le agrade la torta de mi cumpleaños..

Tenía el trabajo y su casa, poca cosa más. Por eso se quedó tantos días pensando como sería la simpática señorita del llavero.

Un día cuando fué a recoger la canasta  de la correspondencia,  del despacho del director para entregarla en portería, cosa que hacía todos los días,     encontró en un rincón  una pulsera. Le pareció extraño, porque el turno anterior había lavado todo y no vió ésto. Pensó así es como limpian !

La pulsera era de plata tenía una filigrana y cada tanto una piedra turquesa. Ifrán no sabía ni de pulseras, ni  de valores de las mismas. Le extrañó porque ahí solamente trabajaba el director general, y en un corredor a donde daban las otras puertas, estaban las secretarias.

Pudo haber entregado la pulsera en portería , o haberle comentado al encargado del turno su hallazgo, pero se le ocurrió hacerlo personalmente con el director general. No lo conocía.

Si lo hizo para lograr un reconocimiento, o por curiosidad, o por miedo que la pulsera se la quedara alguno, no lo sé.

Antes de la cinco de la tarde se anunció con una de las secretarias, a la que nunca había visto, pero él la reconocía, ella era la que se ponía un perfume denso, que dejaba el olor hasta en el asiento de cuerina. No le dijo quien era, y ella no lo dejó  pasar. -  Qué  está en una reunión. – Qué usted puede decirme su problema.  -  Qué le doy cita para el mes que viene…

Hizo algo simple, esperó en una curva del corredor, donde había un pequeño armarito, y  se guardaban implementos de limpieza, por cualquier emergencia. Sencillamente esperó a que la puerta se abriera y saliera la persona que estaba adentro.

Ifrán sólo dijo – Señor director. Cuando el hombre relativamente jóven se dió vuelta, supo que había encontrado a la persona que quería.

Ahí le explicó quien era, y su hallazgo. Puso la pulsera en la mano del  director  y vió como se movió,  molesto . En lugar de agradecimiento, sintió la sensación de alguien que conocía la pulsera y a su dueña.

Con un simple. – Muchas gracias, lo tendré en cuenta,  se cerró la puerta.

Antes de fin  de mes la empresa para la que trabajaba Ifrán lo llamó para decirle que estaban en un plan de achique, y que todas las personas que tenían años para jubilarse, lo debían hacer. Que por su buen desempeño como una excepción le iban a dar un premio en dinero. Así que no comentara con nadie lo del incentivo. Es para el año entrante, le estamos avisando con quince días de anticipación. En personal tienen su carpeta,y lo felicitamos por su cumplimiento. Unas palmadas en la espalda y se acabó la conversación.

Ifrán marchó para su casa, faltaban quince días para terminar el año 2001.  Pensó que  el año entrante sería mejor, con la plata que le iban a dar podría hacer el piso.

Después con los días empezó a ver más claro: Por querer entregar lo encontrado, por comedido, por honrado, perdió el empleo. Estaba por irse, pero no es lo mismo a que le digan, – El mes que viene se jubila. Jubilación de prepo, pura pechera.

Había sido  testigo sin querer, sin ver, sin presumir, sin comentarlo con nadie,  de una aventura, que no convenía que se supiera.

El hilo se cortó por el lugar más fino.

La crisis, cerró el círculo.

La mecedora ya no se entra.   Le habla a la noche y ella le dice que no tema, y  la luna la viste, le deja una pátina grisácea, que le da una distinción que no condice con el entorno..

Pero para Ifrán es su porche, es su rum rum que lo adormece,  acuna a su mate, y le comenta su soledad,  mientras ve pasar la gente apurada, para comprar, para trabajar, para pasear, indiferente a todo.

Las cuñas son vértices que lastiman,

Su utilidad no tiene fin,  sirve para encajar dos piezas, mantenerlas separadas, fijarlas….

Foto de Stella.

Las tablas se van separando, hay muchas rajadas, otras no guardan compostura y se mueven de lugar,  se quejan  con los pasos, los extremos se transformaron en cuñas. Le falta aceite  y ha durado mucho más de lo anunciado.

Muchos de nosotros a igual que Ifrán  nos hamacamos , en pisos semejantes, y sin querer o queriendo llevamos nuestro propio grillo.

En algunos casos puede ser una pulsera de plata, una filigrana…

Usos y costumbres.

Cuento breve.

Mis primos.

El mayor de todos  tenía la idea de que como sabía leer y escribir antes que nosotros era  Supermán…Él decía que había nacido en Kripton , y nosotros pobres chicuelos  en Montevideo.

El hermano más chico no entendía porque sus padres se habían mudado, y quería una capa roja, y mientras no llegaba, se la pasaba saltando para el ensayo, pero sin  la camiseta con la S, porque era exclusiva mía.  Todas las S fueron mías por el nombre, la sopa , lo supina que era y que soy. Faltaba más.

Iba al Gran Cañón como decía,  y concurría seguido a leer en  la Gran  Enciclopedia del Saber, que estaba en la biblioteca, de casa de los abuelos. Bueno para  decir la verdad era el único que la visitaba.  Eran muchos tomos de color verde y letras doradas que estaban altos y pesaban mucho y de ahí sacaba palabras, y nos llamaba con nombres extraños como decirme que yo era preeminente, y dejarnos pegados contra la luna de Valencia.

Con abuela y alguna tía o mamá  cuando nos reuníamos los domingos después de almorzar, jugábamos al Veo..Veo..que ves..?

Lo hacían para ampliar nuestro lenguaje, para dejarnos quietos a la hora de la siesta, para que no hiciéramos ruidos, para entretenernos los días fríos o lluviosos.

Pero si algo no sabían, lo supieron.

Copiaba palabras increibles, y sabía aplicarlas. Así que cuando ganaba, abuela tenía que explicar el significado de la palabra. Muchas veces hacíamos ejercio de familia de palabras.

No éramos bobos, éramos jumentos, no éramos niños éramos infantes, que recién empezábamos a leer, y rudimentariamente a escribir, éramos iletrados!!

En un principio pensábamos que todas las palabras que decía y que no sabíamos eran ” Malas Palabras “

Cuando la palabra no se sabía replicábamos ” No digas palabras “

Pedimos ayuda, es más pedimos una palabra para decirle, para dejarlo pegado y alguien sugirió Autócrata. Pero como no sabíamos en que sitio de la casa quedaba, nos conformamos con decirle, no vale…no vale…tú sabes  leer !!

Veo..Veo..Qué vez ? Una cosa que empieza con…C…

Nosotros.. Cara…Copa… Cometa…el decía Copérnico..

Una cosa que empieza con …O

Oso…Olla…Ola… el decía Ósmosis..

No les cuento con la H….bueno no sonaba y en esa época era…humo..

Así hicimos una sopa de letras, tantas que un día llegué a decirle a mi papá… Que yo tenía un tubérculo, que era parecido a un boniato, pero que no lo podía comer porque el parénquima estaba podrido.

Se dió cuenta que yo era una pollina, que estaba en la etapa vegetal..

A partir de ese día se fijaron reglas, por las dudas y no tanto.  Se debían nombrar los objetos que estaban dentro de la pieza, y decir las dos primeras letras, por ejemplo…Cu..

Nosotros…Cuchillo…Cuchara…el dijo Cucaracha..

La buscamos, y al no encontrarla…repetimos el Veo…Veo…y

le sacamos …Un punto..

Veo… Veo…Una palabra que empiece con Cu..

Nosotros…No se podía repetir las palabras…después de mucho pensar… cuadro…caliente…caliente…más abajo…cuello…caliente…más abajo…el dijo  Culo…

Todos sabíamos la palabra y más caliente no podía estar, estábamos sentados arriba de ella.

Ganó un punto.

•En quienes está basado éste pequeño y querido  recuerdo, no están para leerlo.

El mayor entró en la política, para escribir sobre políticos,  fue un entretenido fabulador  y un autócrata conversador.

2012.

Alguien tuvo una idea muy linda subir la mejor foto vista en el 2011.

Lo que sucedió es que las mejores tenían los derechos reservados.

Las mías no, son de ustedes como éstas, sencillas palabras, como los deseos para el 2012

Deseo

Que tu ruta no sea de piedras intrasitables.

Que tengas una escalera con descansos

Que juegues y distrutes como un niño o con un niño.

Que sepas mirar al comenzar el  día, todo lo hermoso que te rodea

Que si tienes madre brinda con ella , y si no la tienes brinda por ella.

Que seas feliz con lo logrado, guarda los candados,  vacía tu mochila, camina liviana, ten la ruta segura,  ama , sonríe…

•Hace diez años que no está a mi lado, pero siempre me cuidó y me cuida la espalda, es mi ángel de la guarda.

Amigos.

La idea de los cuentos de navidad, éste año fué de Sendero. Me pidió si yo podía convocar a nuestros amigos a que escribieran un cuento sobre ésta época del año que tantas evocaciones trae.

Comenzó Mercedes Molinero. Su cuento se llama Mi abuela Rosario. Los invito a leer ese hermoso cuento, donde el eje central es la abuela, de esta chispeante española.

Después de mi cuento llega Micromios, y serán sus letras y sus fotos los que llegarán hasta ustedes desde Barcelona.

En la medida que nos vayamos organizando, leeremos a Sinfonía de la vida, con Florí desde Venezuela, a Cruz del Sur, viajero infatigable y sus hermosas fotos desde Argentina, a Sendero al que todos estamos esperando desde Méjico.

A todos aquellos que quieran compartir, sus letras, sueños, recuerdos,  sean  bienvenidos.

Ya me despedí  desde Diciembre desde el Sur, pero igual ahí va mi abrazo.

Gracias por llegar.

Hasta pronto. Hasta cuando gustes.

——————————————-

Efecto creado por Stella

Yo fuí una niña solitaria. Era hija única. De ese tipo longilínea, que come  poco y desperdicia más. De esas que usan camiseta de lana e igual se resfrían.  Pero que se le va a hacer, la suerte estaba echada.   Con un botón así, basta la muestra !

Así que lo que no tenía  lo fantaseaba . Es decir lo único que había  de pesado en mi  cuerpo, si se puede calibrar así, era la loca de la casa. Como una niña común y corriente, imaginé que conversaba con muñecas y que ellas me respondían, las vestía de manera estrambótica, pensando en artistas ,  bailarinas, o hadas .

Bailé destornillando la cabeza del cuello, sintiéndome  Ginger Rogers  y me puse como ella  todos los zapatos con taco que encontré o me permitieron usar.

Hasta que más grande me hice de las Hermanitas Descalzas.

Cocinaba , en una cocina que era una lata de galletitas María, con visor . Todas las meriendas que no comía, las servía junto con el té a visitas inexistentes. Abría y cerraba la puerta a vecinos que nunca nos visitaron:  Pase usted,.. tome asiento,… cómo está señora.? Éste es su niño?

Jugaba sola a las cartas. Fuí campeona del Roba Montón.

Entre lo real y la imaginario , existió un nombre. Me dijeron que significaba estrella en latín, pero no era la que yo conocía… Lo bueno es que no tenía  ni idea del latín.   Fué con  una mirilla que me pusieron Stella.

Quisiera que alguien  me dijera si no es difícil para un niño la S con la T ..E y la LL. Saben como aprendí mi nombre cuando me dí cuenta que no importaba como sonaba, sino que ponía la mejor nota STE, y le agregaba la LLA, de llama o llanto, eso fué a gusto del consumidor.

Cuando rondaba  la edad en que uno pone distancia de los demás,  me disgustaba  que me dieran un beso, y me los quitaba  con la palma de la mano y  los mandaba al viento. Los mandaba lejos porque me habían enseñado que el viento es el aire en movimiento, y pensaba que iban para el Ángel de la Guarda , dulce compañía,  que nos protegía  de noche y de día.

Llegó un momento en que mandé hasta los abrazos. Los abrazos son mucho más pesados.  Pobre Ángel.!  Mandé todo lo ajeno.  Dejé lo más cercano, dejé poco.

Fué un veintitrés de diciembre, en víspera de nochebuena, que una prima de mi madre llegó a mi casa. La ví de refilón, porque lo primero que hice fué irme para mi cuarto. Pero cuando me llamaron no tuve más remedio que presentarme. La señora dijo conocerme , que me había visto de chiquita, y no sé cuantas cosas más. Pero lo que me gustó fué que me dijera que lindos zapatos que tenía puestos. A partir de ahí, entró en la LLA de mi nombre , digamos que fué la llave, para hacerlo.

Le conté que los zapatos me los había comprado mi papá en el London Paris, que eran igual a los de Shirley Temple, que no eran para mi edad porque tenían una tirilla en el tobillo, pero que eso no importaba, porque yo cuando fuera más grande iba a ser artista como ella, o bailarina..Daba igual..

La señora que se llamaba Elvira me dijo, que le parecía estupendo que quisiera ser artista, que ella quiso serlo pero que no pudo, porque no la dejaron

- No la dejaron  ser como Shirley ?

- No. Y me gustaba cantar . Y nunca tuve la suerte de tener zapatos con tirilla.

Me ganó el alma. Pero mucho más cuando dijo.

- Me dijeron que vas a la Escuela de Declamación, y me gustaría sentirte decir un verso. Sabes a mi siempre me gustó la poesía, te gustaría que recitáramos juntas si sabemos las dos la misma poesía.?

Lo que pasó, es que la señora era como de la edad de mi mamá o mayor, y no sabíamos las mismas poesías.

Al final yo sabía un pedacito de Volverán …

Y de pie las dos, yo con mi clarinada y ella con su voz de trombón, empezamos a recitar;

Volverán…las oscuras golondrinas de tu balcón sus nidos a colgar…

Ahí me paré porque no sabía más, y  Elvira siguió

- Volverán del amor en tus oídos las palabras ardientes a sonar; tu corazón, de su profundo sueño tal vez despertará.

Cuando terminó la ví , tan emocionada, por unas golondrinas oscuras, que hacían nido,  y que igual volvían , aunque se fueran,  que me desnorteó.  Me acerqué y la abracé.

Ahí fué cuando mi madre se dirigió a la cocina para traerle a Elvira algo fresco, mamá habló de una limonada con hielo  y estoy casi segura que con lo creyente que era, estaría rezando para que Elvira, se fuera, antes de que le diera por cantar un Tango.

Pero no, sacó debajo del sillón un gran paquete, y con su voz ronca dijo

Foto tomada por Stella

- Espero que te guste.

Milagro..!.Milagro..!.Una caja grande de cartón a cuadritos blancos y azules, con mirilla como la de la cocina pero se veía a través de ella, la cara de un bebote, con las mejillas rojas como manzanas deliciosas, la boca abierta y …chupete..!

Magia..!.Magia..!.Al costado tenía una mamadera que se llenaba de agua, se le daba al muñeco y se hacía pis en los pañales.!

- Se llama Simeón.me dijo.  Y riendo agregó por lo de meón.

Elvira fué  una estrella de Belén, igual a la que colgaba arriba del nacimiento.  Una madrina mandada por la gracia divina,  porque me dió el mejor regalo de cumpleaños por muchos años, y ésa fué una de la navidades más felices de mi vida.

Todas las niñas a determinada edad desean ser princesas, hadas, artistas, bailarinas, recitadoras, cantantes , pero siempre…

“  Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y, otra vez, con el ala a sus cristales jugando llamarán “  A  ser mamá en alguna navidad “

Diciembre en el sur.

.

Desde Uruguay.

Diciembre.

Sus luces de navidad , sus papeles y globos de colores, sus cintas, sus cajas,  las ilusiones de los niños, los pedidos increibles, sus bebidas, sus festejos,  sus rezos, sus recuerdos, los regalos, los abrazos y los besos. Mesas vestidas de noche, luciérnagas, enviadas a lo alto ,  y explotan en mil colores, como deseos compartidos.

Foto de Stella.

Amigos del Blog ,  compañeros de rutas imposibles, aventureros de ideas, conocedores de sus paises, amantes de los cuentos ajenos.

Estamos en la línea  recta, la que indica que se va un año, de ilusiones, de alegrías, disgustos, amores y desavenencias, y todo lo imaginable en la vida de cada uno. Porque somos una unidad de Bloggeros,  que se puede tejer de mil maneras, viéndola desde ángulos diferentes . Éso es hermoso, enriqueceder, tanto lo escrito como sus comentarios como dice Rub,

” Que él ve a través de nuestros ojos” ,o nosotros vemos por sus ojos “Caminamos despacio, haciendo una fila; ellos con su vestimenta blanca; yo, con la imagen de ella, de sus largas y oscuras cejas. Los relámpagos se sucedían, y el cedro era un enorme molino que, al moverse, hacía gritar a los pájaros cada vez que sus ramas se atropellaban  “o como

Carme, diciendo “La magia de la palabra, escrita, dicha e incluso imaginada nos permite a los hombres soñar.”  y en su última poesía .

No a robar la verdad y devolver otra distinta.
No a sacar la mano, para pedir lo que es de uno.
No al miedo de ser y no al miedo de no ser.
No, no y no, infantil e inconsciente”

Mercedes ” Me alegro mucho de vuestras sonrisas, en realidad es lo que pretendo, entreteneros. agregando en otros comentarios “Deberíamos tratar de que ningún ser humano debería sentirse tan triste, como para tener que acudir a ese destino fatal o

“Y así es como surgió el “síndrome del príncipe azul”. Todas hemos crecido en el convencimiento de que aparecería, en nuestras vidas, un príncipe a rescatarnos de nuestro entorno.”

Florí “Así es Candy, la verdad es la que nos hace libres.” o “Mi sueño…Vive en el horizonte con una estrella hecha de fuego, uno que no se consume, aquel imperecedero…

Ana,”Acordarnos de eso, cuando sentimos que nos hundimos por cualquier motivo. Pararnos y pensar, que el tamaño y la importancia de las cosas es relativa.”

Carlos y sus estupendas fotos de eterno viajero “Todo brilla ,  el universo vibra de otra forma en esta estación, solo el cuestión de detener la vista en lo sencillo.”

Teresa ” Stella, como la vida misma, tu lo has dicho, nos reflejamos en tus hermosas palabras.” Anne “La vida es así, hecha de encuentros y desencuentros! Me tomo un tiempo pero te tengo en mi pensamiento. Fiorella “Muy lindo relato :Dsiempre alegra el alma leer tus escritos.”

Inés ” Se marcharán juntas en el tren de las doce, llevan consigo a su gata Tecla,  sus violines  y cuatro cosas más. “”Fede ” Abuela mostré tus trabajos a mis compañeros de oficina y tus fotos en Flicker “Macoché” Me encantan tus escritos, tus presentaciones en power point “

“Miguel”.  Es muy diferente vivirla y disfrutarla íntegramente que pasar por ella a medio gas, sin la necesaria intensidad”

Magdalena ” Trepada a mis letras construyo con ellas una soga que me libere de ésta esclavitud mental.

Foto de Stella.

Hay cuadros pintados, dibujos a lápiz, collages, fotografías, presentaciones estupendas, videos, música, poesía, leyendas, reflexiones, cuentos., Power Point.  Algunos comentario son resúmenes o extracto  de otros escritos, no son dirigidos todos  a mí, pero todos forman ese cuadriculado de emociones y muchos de ello dan un valor agregado a lo ya redactado..

Foto de Stella. Artesano RM.

Diciembre.

Amigos del Blog. A brindar por todos y por cada uno en particular. A dibujar con luz, a captar lo mejor de los otros, en el reflejo de nuestras pupilas, deseando que compartan con sus seres qeridos, éstas fechas tan hermosas.

Foto de Stella. Artesano RM.

Estoy conversando con ustedes, largamente como muchas veces emito mi comentarios, pero lo hago como en una reunión, porque leerlos para mi ha sido un fiesta.

Brindo porque cada deseo  de ustedes se haga realidad y gracias, por estar a mi lado. Un abrazo muy fuerte  donde los incluyo a todos, hasta los que no se animan a comentar.

Hasta pronto.

Mojando telas

Usos y costumbres.

Relato Breve.

Cuando la recuerdo, la veo cruzar la calle y subir los tres pisos por escalera.

Mujer pequeña, delgada, de lentes redondos, y cabeza baja.

Siempre con sombrero, en invierno era de felpa gris, que hacía juego con el saco recto, y guantes de cabretilla oscuros y  en verano uno de paja azul, con trajecitos estampados y guantes calados de hilo. Olía igualito a una crema que se acompañaba con orejones de ciruela, pero me enseñaron cuando lo dije que olía a heliotropo .

Nunca hable con ella, nunca me habló. No me acordaría de ella hoy si no la asociara, con lo que ocurrió cuando diciembre avanzaba

Cosía con una modista que vivía en el tercero. Según tengo entendido, hacía el trabajo de terminación, dobladillos, ojales, ayudaba en las pruebas, y alguna cosa más

En ésa época se mojaban  las telas que se presumía podían encogerse. Así que como era el último piso era más fácil el  acceso a la azotea. Todos tenían ese derecho. Una cuerda o alambre por apartamento y los palillos numerados. No todos subían tantos pisos, y acceder a ella tenía algo de vértigo. Como subirse a la motaña rusa del parque Rodó.  Nunca me llevaron a conocerla.

Un día mirando por la ventana que daba a un pozo de aire, salí corriendo a contarle a mi madre, que arriba había fantasmas. ” – Donde..donde…?”  – En la azotea”, respondí. Y ahí fué que me explicó, que eran las telas que lavaba la modista y que con el viento se movían y producían esas sombras en las paredes.

Antes de llegar a fin de año, vino junto con la lotería una novedad. Todo en secreto. La ayudanta de la modista que se llamaba Ethel había sacado en la grande  dos participaciones.

Era rica, o casi rica, o medio rica, se podía comprar una casa y le sobraba dinero !!

Lo que se conversó en secreto fué increíble. Un secreto a voces.

” – Qué suerte ahora se podrá casar.”  Era una gran conquista en ésa época. Casarse. !!

“- Bueno, primero conseguir al novio “,  – ” Después vemos las intenciones, porque puede tener negras intenciones. “

Qué importante la intenciones.!!   ” Pueden ser de colores  !!

Pasó el año, y Ethel seguía en las mismas, subiendo las escaleras, y mojando telas.

Pregunté, cuando se iba a casar, porque yo quería ir a verla a la iglesia. ” – Todavía no consiguió novio, más adelante.”  Después quise ir a ver la casa que se había comprado.   “-Todavía no consiguió casa, más adelante.”

Cuando se tiene siete años, conseguir algo más adelante, dejó de interesarme y pasó a ser Ethel, el mismo manequí, visto tantas veces en las vidrieras.

Cuando entró marzo, y fué el comienzo de la escuela, dejé de ver a Ethel, y de mirar para la calle. Tenía una mesa de viena desarmable, que hacía las veces de escritorio para mí.  La apoyaba debajo de la ventana, la vista era la espantosa pared  del ducto, y de refilón un pedazo de una ventana de un vecino, eso sí ” si apoyaba la ñata contra el vidrio ” veía la azotea, y las telas batiéndose contra el viento. Algunas parecían banderas. Había cambiado los motivos, me había vuelto más patriota con el tiempo.

Un día de niebla cuando había regresado de la escuela, y estaba apoyando la cartera, porque me iba a tomar la merienda fué cuando sentí como una especie de grito o golpe no lo puedo precisar, lo que sé fué que al acercar la cara a la ventana ví cuando caían las telas, unas quedaron flotando, y se fueron lentamente al patio, otras parecían un atado, y hasta las cuerdas , los alambres y los palillos pegaron en la ventana.

” – Mamá se rompieron las cuerdas y las telas de la modista se fueron para cualquier lado, muchas se fueron por el ducto.”

El edificio entero, se estremeció ese día.

Supe porque me dijeron  que no vería más a Ethel . Se perdió del ángel de la guarda.  Una idea aproximada de que se fué al cielo. Y crean ésto no lo dudé, si estaba en la azotea mucho más cerquita, casi entre las nubes.

La modista se mudó.

Y yo saqué mis siete años de conclusiones. Que me daba pena no ver más  a Ethel, aunque nunca me dijera ni buenos días, por educación.  Que no sirve para nada los papelitos de la lotería, porque no te consigue novio, y entonces como no tenés quien te quiera,  no te casas  de blanco por la iglesia. Que toma mucho tiempo comprarse una casa aunque seas medio rica .Que no laves las telas , igual están limpias,  que se encojan  cuanto quieran . Las cuerdas de cáñamo te hacen enredar, y aunque el angel de la guarda esté contigo,   te podés ir al cielo en un alambre,  aunque no quieras., porque todo tiene que ver con las intenciones.

Que hay intenciones de color negro.

Foto de Stella.

Tango.
La ñata contra el vidrio,
en un azul de frío,
que sólo fue después viviendo
igual al mío…”

Letra de Santos Discépolo.

La red del extraño

Foto de Stella.

El silencio era total.

Cuando la gota llegó al cuello, despertó. La oscuridad la envolvía, y lentamente su  forma fué  fetal. Como si fuera posible, su respiración se acortó, casi quedó dentro de sí, pero el palpitar del pecho, esa ave que no duerme le marcaba, un ritmo.

Se sentía una burbuja  detenida en un espacio donde no se puede  calcular distancia alguna. Ni el aire tenía espesor. No tenía volúmen. Sólo vacío.

Sintió el aliento.

Las gotas, una a una rodaban por la piel,  y  las manos quietas en plegaria, pedían, rogaban.

La almohada aprisionaba su cara marmoleada, y la burbuja estalló en mil colores, y sintió la distancia, calculó sin ver, y se vió  reflejada, en unos ojos, cien ojos, mil ojos que miraban.

El beso llegó.

En la curva del cuello, ahí donde la nuca se hace esencia  en primavera, dejó ese calor quemante de deseo.

Las pestañas se hicieron espesura, la quietud de muerte, el frío del espanto, la agonía.

Ladrón de noche ajena, dejó el residuo de braza, en ese roce fugaz.

La red del extraño, se transformó, en hilos pegajozos , secos, y quebradizos  en el mutismo .

Nada fué igual desde ese momento.

La mujer siente el calor del beso dado, y el hurtador el fresco húmedo de la piel entre los labios.

Déjame sólo un poco de mí mismo para que pueda llamarte mi todo.

Rabindranath Tagore

Viento norte

Cuando hicieron la calle principal hormigonada  , dejaron un cantero central y plantaron palmeras. Colocaron unos grandes focos, que colgaron huérfanos en el medio, marcando un camino inexistente.

Las palmeras las trajeron crecidas, era un regalo de un departamento vecino. Hicieron una fiesta en el pueblo, colocaron pasacalles, y tocó la banda municipal. Sacaron fotos, de los logros cumplidos.

Fué una linda ocasión para los discursos. Promovieron el hormigón para un futuro auspicioso del pueblo, todos iban a pisar firme !  Fué más propaganda, que otra cosa. La plata se acabó pronto y las calles paralelas y las que cortaban la avenida quedaron algunas con bitúmen, otras con balasto, y las más con tierra.

Algo se había logrado si no fuera por el viento norte. Cuando soplaba ni la avenida principal se salvaba de llenarse de tierra,  de insectos ,  los pájaros volaban guareciéndose, y los focos bamboleándose hacían figuras chinescas.

Tanto era así, que los vecinos si  veían a alguien pronto para la pelea o el malhumor  enseguida se decían…Anda con el viento norte, está para la bámbola, o tiene  los pájaros volados.

Las palmeras se unieron en las copas y anidaron las cotorras. Había horas,  como en el atardecer que  bajaban formando manchones verdes, sobre la tierra colorada.

Manolo, que había heredado la provisión de su padre, estaba para ubicarla bien , cerca de la tierra, y de la principal hormigonada, estaba en la mitad de todo,  en el bitúmen . Todas esas calles tenían el inconveniente del color negro viscoso.  En invierno eran  resbaladizas   y en verano un horno. Se derretían y muchos tacos finitos se perdieron , por llegar a una cita.  Bueno un resbalón, cualquiera da en la vida.

Almacén de techos altos abovedados, ventana con medio arco y barrotes verticales. El calor del medio día entraba por la puerta. El sol pegaba en los dos escalones de mármol blanco, y al llegar al último, se trasformaba en  fuego y daba justito en  el mostrador de madera.

Manolo era un  solterón,  solidario, fiador de muchos, y generoso  con los chiquilines . Raro era el día en que si un niño iba  a comprar,  no le regalara un caramelo, alguna galletita, una picada de queso. Con algo se marchaba.

Tanto lo querían en la escuela, que  los alumnos de quinto,  pensaron en regalarle una manualidad. Juntaron las tapitas de metal de las cervezas ,  vinagre, y de algunos refrescos, las unieron con aritos de alambre e hicieron una cortina para la puerta del almacén.

La cortina tuvo dos efectos, primero que si la dejaba corrida, los clientes  enganchaban el pelo en ella,  evidentemente  era  cortina para pelados,  la segunda  era una bondad ,  tamizaba el sol, y la hacía sonar con un ruidito parecido a campanitas. Bueno parecido no es igual.  Eso sí,  la llenó de aros de luz, y por cada aro, un espacio cubierto  por una pequeña sombra. Dejó a lunares, los fideos en paquetes, la sal, el vino, los salames,  las latas , y los  envases de cartón, aparecían y desaparecían  entre la luz y la sombra, más rojos, más blancos. Sencillamente le dió la magia de que carecía.

Manolo cuando no apretaba el sol la mantenía recogida con una moña de arpillera en uno de los costados.

Un día cuando iba a correr la cortina, paró un auto  pequeño frente al negocio, y bajó un hombre con unos tubos altos de cartón , y una carpeta grande  con dos tiras

Le preguntó a Antonio si tenía alguna mineral fresca para tomar.

- Pase le dijo Antonio. Ya iba a empezar a cerrar.

El hombre se veía cansado y sudado. Colocó los tubos sobre el mostrador. Antonio le acercó un banco alto que tenía para que se sentara y fué a buscar el agua.

- Usted no sabe a que hora abre la peluquería de damas .?

- A las cuatro. Todos cerramos a la una y abrimos a las cuatro.

- Yo pasé hace un momento y ya estaba cerrada.

- No tendría clientela, y como hace mucho calor…debe ser por eso.

- Lamento tanto, traía para que vieran unas láminas. Hace mucho calor para esperar en el auto.

- Creo que sí, pero mientras tanto tome tranquilo el agua. Acá somos quietos, respetamos los tiempos, hacemos la siesta. En invierno, no cerramos al medio día pero nos vamos más temprano.

- Qué bueno, y en invierno a qué hora cierran?

- A las siete . Si llueve a las seis.

- A las seis ? dijo el hombre asombrado. Todos hacen horario madre en el pueblo ?

Se empezaron a reir..

- Si quiere dejar algo para la peluquería de doña Lina, yo después se la puedo acercar.

- Gracias , pero como tienen que elegir, no puedo. Le gustaría ver las láminas..?

- Bueno, si usted quiere. Me llamo Antonio.

- Yo soy Jaime Cola. Y ahí mismo abrió uno de los tubos y puso sobre el mostrador lo que vendía. Eran caras con  melenas de diferentes colores, y peinados y  unos frascos, con las marcas de las tintas. Lindas chicas, algunas con los pelos de punta, que a Antonio al verlas le dió por reir. Se reía sin ningún empacho en la cara del vendedor.

- Ésta no se la compran, si parece que puso los dedos en el enchufe, y ésta la cara en el ventilador..Antonio se reía de sus propios chistes.

Se estaban divirtiendo de la nada.

- Tengo otras, se las voy a mostrar.

Mientras el hombre acomodaba la mercadería Antonio trajo un picado de salame, pan y queso y dos minerales más.

Ahí fué que Antonio vió a las mujeres más lindas de su vida. Tanto que   hubieran logrado hacer llorar a  las del pueblo, de tan hermosas…!!

- Ésta quita el hipo,.. ésta el sueño,… las ganas de comer,.. mamita,!! …Eran la cara y el escote.

Cuando llegó a una morocha, a Antonio los lunares le parecieron más grandes, es decir fueron más lunares.

Foto tomada por Stella


- Si me la vende me quedo con ésta. A mí siempre me gustaron las de pelo negro, así como lo tiene esta jóven, largo, brilloso. Y ésa mirada.! Usted vió?, si parece que lo sigue a uno. Y Antonio se movía de izquierda a derecha. Si la jóven hubiera tenido más escote a Antonio ahí mismo le da el ” patapúfete.” •

Arreglaron el precio, igual cualquiera que dijera Jaime Cola estaba aceptado. La morocha entró de ganadora al  almacén. Era en ese momento la” yapa ” para Antonio. Por suerte algo le tocaba, no es bueno siempre dar, sin recibir.

Era grande la alegría del vendedor, había logrado llegar casi a la hora que abrían la peluquería, se iba almorzado, y con una venta extra. Le regaló o le dijo que iba de regalo dos maderas con una pequeña hendidura, para calzar la lámina y poderla colgar.

Ya cuando se iba , Antonio le preguntó..- Sabe como se llama?

Y el vendedor para no defraudarlo le dijo, mirando los paquetes de yerba..- Se llama Sara..como la yerba.

Donde poner a Sara..? Miró y anduvo, un paso por aquí, tres por allá, hasta que la suerte fué echada.

Casi a la entrada,  a la izquierda de la puerta, donde se junta la pared con la cortina, arriba de la moña, y para mejor tapaba  la mancha de humedad de la pared.

Decir lo que fué Sara, para los clientes es decir poco. Lo comentarios, algunos felices, jocosos, subidos de tono, hasta históricos. De todo tipo, en colores.

-”Con una de éstas y llego al paraíso,.. Donde están que no las veo,.. Cuando fuí a la capital ví una así.. Hermosa,.. Pone la boca como si estuviera tomando mate.. Yo ahora cambio de yerba..” Sara tiene la piel de Armiño.•. Hasta el padre del carnicero un italiano entrado en años y en mañas,  le dijo a Antonio.

- Linda la chica, pero que hacemos con la foto si la bámbola está en Italia.

Tuvo su momento de gloria, más de quince minutos por cierto.

Fué mirada y halagada, hasta que se hizo costumbre, y pasó ser como una especie de reclame. Llegó a transformase para los clientes, en un Toddy, o un fideo Adria, en un premio de Chaná…fuera de concurso.•

Para todos, menos para Antonio. Para él era la que cuando corría la cortina sabía que pronto iba a cerrar, a la que le contaba sus ganancias, los problemas con los abastecedores. Era la compañera de trabajo, atenta, hermosa.

La secretaria perfecta, la mujer ideal, era muda.!!

Lo fué durantes casi tres años.  El sol le regalaba sus  reflejos, y al mismo tiempo  la fué decolorando, y lo hizo  a manchones producto de las tapitas, pero con todo tenía esa mirada encantadora y ese pelo largo…

Fué un día en que entraron tres mujeres, que venían de una excursión a comprar unas bebidas, cuando una de ellas, se paró frente a Sara y empezó.

- Qué hace ésta foto aquí ? y el iiii se le iba larguito y la otra mujer le dijo.

- Yo te avisé.. te dije..no la dejes sacarse fotos..

Y la tercera porque siempre hay una tercera dijo.

- Mirá donde fué a parar!!

Al  Antonio las tres cotorras lo habían colmado. Bastaba con las de las palmeras. Extrañas en el pueblo, a los gritos en su almacén, y nadie que la defendiera a Sara.

- La tengo porque la compré y porque me gusta.

- La compró usted !,…. a quien, cuando..?..Le gusta ?

- Hace como tres años, me gusta tanto como la Coca y se la compré  a Cola. Al principio lo decía para la chacota. Es mi Coca Cola.

- No puede ser..llegar a ésto…no es para mí…pobre Mirta..

- Qué pena tan joven..!

- Estar acá, entre fideos y salamines.!

- Por dios, si lo sabe la familia.!

- Esperen un momento tanto alboroto, por nada…No se llama Mirta, se llama Sara, y demás está decir que es mía.

- No señor, se llama Mirta, y no es suya  y lo sé muy bien.

- Cuando le cuente al marido…!!

- Sabemos lo que decimos…porque yo soy su madre..

- Tiene marido y se llama Mirta…me mintió dijo Antonio asombrado y derrumbado..Se sentía , un engañado, próximo a la separación.

Ante el  insoportable  griterío.

Fué hasta la pared, y bajó a Sara de su trono con sumo cuidado  y como quien entrega un blasón, se lo dió a la bruja que decía ser su madre.

- La mujer en lugar de agradecer, empezó a mascullar palabras,  furiosa. Quería cargar contra  alguien y no sabía contra quien.

Ya a Antonio lo había agarrado el viento norte, ya sentía tierra hasta en la boca y a los gritos le retrucó.

- Llévesela, además de mentirosa, si de vieja  llegaba  a parecerse  a usted…vaya retrato !!

Los clientes asombrados, el pueblo en revolución…Las cotorras que son plaga nacional, hicieron su agosto en febrero.

” Mirá la Sara, casada..!No podía ser sólo un retrato…De donde será el original..?  El marido durante éste tiempo…donde estaba ?…Bueno mejor que se fuera, no era decente , engañó a su propia madre… Para mí que estuvo en persona en el almacén,…  “

Los comentarios, fueron rodando, saltando al rango,   de calle en calle, de la principal de hormigón  a las de balasto, al bitúmen a la tierra, hasta don Juan un fotógrafo aficionado, tuvo poco que menos que hacer un desmentido público de que – él no había visto nunca a la señorita Sara, y que no era una foto retocada como decían algunos, que no era propaganda, era una lámina.

Todo ésto le hizo mal al pobre Antonio. Se le veía como desplanchado.

Se sentía abandonado, no tenía con quien hablar, a quien comentar, con quien hacer la caja…Le quitaron  su chiche.

La revancha …Pidió otra  lámina  por intermedio de la peluquera , que llamó al señor Cola y logró que la mandaran por correo. El señor Cola aclaró que no tenía más morochas, sólo una tigresa.

Manolo que había pensado en una rubia espectacular ( las tigresas suelen ser rubias )  la colocó ahí, al costado de la puerta, arriba de la moña, ( a rey muerto rey puesto ),  sobraba  un poco de lugar pero no importaba  porque en la parte de abajo puso…con letras grandes..

CUANDO SE RÍA SE LE FÍA


Demás está decir que comenzaron los comentarios.. que es una foto,….que se la mandó Sara en sustitución…que es la cara del marido…que es una alerta…un fiador solidario…se parece al Intendente..No es igual al cobrador de impuestos.? Es tigre o tigresa ? Por la mirada es tigresa…Ni te cuento cuanda abra la boca…

De qué circo se habrá escapado ?

Volvió la magia que se había perdido, los lunares se mezclaron con otros lunares, más satinados , y quedaron algunos en degradé..No son los ojos de Sara que seguía a Antonio por el almacén , pero tiene su compensación..

Como todas las cosas simples de la vida,  abre y cierra  los ojos.

Hay que agregarle que todos querían   saber cuantas manchas tenía el felino… apostaban, por ” chauchas y palitos.”

Ahí fué que a Antonio se le hizo “  el campo orégano ” y como la economía no es cuestión de moralina,  empezó a levantar jugadas de quiniela clandestina, tantas como manchas tenía el tigre con la cortina corrida, lo que hacía  más interesante  la cuenta.

El  pueblo tiene la modorra de un atardecer sin novedad en el frente, en el fondo, en la principal, en el bitúmen, en el balasto. El chisme se aquietó es solamente una mancha verde, como hay tantas en los pueblos. Una mancha más no hace historia.

Mientras el viento norte no traiga al dueño del circo.!

•Dicho  del cómico argentino Biondi.

•Armiño y Sara son nombres de yerbas.

•Chaná, es una marca de café que sacaba un carro en carnaval que siempre ganaba los premios, hasta que desfiló ” fuera de concurso “

•La foto del felino, fué bajada de Woogle. Perdón al autor.

El comienzo.

Liebster Blog…

Mi verano en las batuecas ha ido de maravilla.
Desconectar de las rutinas y hacer cosas que te gustan te carga las pilas.
Pintar, leer y dejarme acompañar de gente estupenda
han hecho que estos meses de calor
hayan pasado como un suspiro.
Aquí dejo una de mis ilustraciones de este verano
para una historia en la que suceden cosas
 que dan un giro a las vidas de los personajes.


Publicado por ines vilpi para INES VILPI ILUSTRACIÓN

España.

Acrílico y collage

Lápiz y retoque digital

He sido invitada a formar parte de un proyecto que ya sólo por su nombre me atrapó.
 UN CORAZÓN QUE NO COJEA
será el título del libro con el que Pepepérez
celebra sus 25 años en el oficio de cuentacuentos.
Una recopilación de textos suyos
y que ha ilustrado un montón de gente

que lo quiere. Aquí dejo mi aportación. Inés Vilpi.

Uruguay.

El amor y la esperanzan no te daran el éxito inmediato, sino la lucha que templa el espíritud en procura de un ideal. José Enrique Rodó.

Jardín japonés.

Fernando Suarez.

La Flores.

Fernando Suarez. Diseñador gráfico.

Fotógrafo. Flickr.

Venezuela

Sinfonía de la vida.

Flori.

Las gotas que caen en la tierra son absorbidas por ella… Las palabras que penetran el corazón, son guardadas por el como valiosos tesoros

Flori.

Como el pájaro que siempre vuelve al nido, voy retornando a los días de mi inocencia, aquella que arropaba todos mis sentidos… vistiendo de luces la noche… viendo aparecer con ella las luciérnagas, el canto de los grillos.

Como si fuera un cuento con principio, núcleo y final miren ésto.

Es la urdimbre que hemos tejido unos cuantos bloggeros, de diferentes países, edades, profesiones, unidos por el gusto de saber del otro, sin otro estímulo de sabernos cerca aunque estemos lejos.

Aquí están los cinco dejando costancia que no es ninguna evaluación.

No sé si las personas que he nombrado o  voy a nombrar tienen o no más de 200 seguidores, pero vale la pena ver sus fotos y leer sus pequeñas reflexiones al pie de cada una.

Galería de Madarchieo- Gran Bretaña y de María José Pombo de España. Flickr.

A todos gracias, por llegar hasta aquí.

Un abrazo.

Hasta pronto.

Liebster Blog Award… Premio

http://photographyofnia.files.wordpress.com/

NIA – Estambul – Turquía

“Blog Liebster” premio se otorga a los bloggers que tienen menos de 200 seguidores, para todos en el espíritu de fomento de nuevas conexiones y la motivación. “Liebster” es alemán y significa “querida” o “Amado”. Pero, al mismo tiempo también puede significar “favoritos”.

Sin embargo, las reglas son las siguientes:

1 . Mostrar su agradecimiento a los blogger que le dio la concesión al vincular de nuevo a ellos.

2 . Revela tu top 5 selecciones para el premio y hacerles saber dejando un comentario en su blog.

3 . Publicar el premio en tu blog.

4 . Tomar el sol en el amor de las personas más de apoyo en la blogosfera – otros bloggers.

5 . Y, lo mejor de todo – divertirse y difundir el Karma.

 

“Liebster Blog” award is given to bloggers who have less than 200 followers, for all in the spirit of fostering new connections and motivation. “Liebster” is German and it means “Dearest” or “Beloved.” But, at the same time it can also mean “Favorite.”

However, the rules are:

1. Show your thanks to the blogger who gave you the award by linking back to them.

2. Reveal your top 5 picks for the award and let them know by leaving a comment on their blog.

3. Post the award on your blog.

4. Bask in the love from the most supportive people in the blogsphere – other bloggers.

5. And, best of all – have fun and spread the Karma.

Artesano RM.

Mi comentario.-

Para Cruz del Sur y mis amigos bloggeros.

Cuando hay una obsolencia programada, casi obligatoria por el llamado consumismo, uno se pregunta. Tengo fecha de caducidad. ?

Entonces en medio de una primavera pródiga de frutos y de flores, llega la galantería se podría decir mejor la generosidad de alguien que sabe decir sencillamente, con frescor, sin grandes artilugios.

Ésto que me ha llegado lo  fracciono,  busco sin límites el río, porque estamos cerca y lejos al mismo tiempo, porque hablamos idiomas heredados, costumbres disfrutables , sexos opuestos, edades diferentes…

Compartes tus hermosas fotos, que muestran esa Argentina pródiga en todo, y  haces querer a tus provincias, y sus pueblos y me invitas a mi con mi andar a que acompañe con mis cuentos, de Usos y Costumbres y mis fotos a mi Uruguay querido.

Buscaré entre quien admiro, quien pueda entrar con sus fotos y relatos, en este trajinar de un Blog a otro, de un paisaje de España, de Venezuela, de Argentina de Méjico, de Colombia,  de Estados Unidos, de Uruguay, porque las fronteras las demarcó el hombre con su cultura, su aislamiento, su idioma, su riqueza.

Pero no se puede guardar todo para sí, porque existen otras miradas enriquecedoras, que nos hacen ver que somos amados hasta en nuestras diferencias.

Gracias Cruz del Sur, dices que estamos en el talón del mundo, pues algo tendrán que conocernos, porque redondeando tú escrito y el mío los dos hacemos lo mismo o algo similar,  en el mismo idioma, en éste momento, sin pausa, sin prisa, lo mejor que podemos,  sin calcular costo beneficio.

” El Secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace “. León Tolstoi. ( 1828- !910 )

Un abrazo para todos los que llegan , para aquellos que se atreven a comentar y para los que calladamente acompañan.


Hasta pronto. Hasta cuando gustes.

Usos y costumbres

Cuento breve.•

Vista lateral.

La túnica blanca, con apresto. Cerrada en la espalda, con cuello redondo con picot. La moña grande  azul, medias blancas  trescuartos y zapatos acordonados negros. La cartera de cuero, con dos divisiones, formando bolsillos pequeños. Trabas de metal, pequeñas hebillas. Dos cuadernos   forrados en papel de embalaje azul, con sus respectivas etiquetas blancas  pespuntadas. Hojas tabaré,  lápices Faber,  goma de pan,  sacapunta de metal,  tijerita pequeña con las puntas redondeadas.

Así estaba vestida para empezar la escuela pública, con un magro equipo. Tenía seis esmirriados  años.

No existían las jardineras, los niños iban con los conocimientos que aportaba cada hogar. La mano no tenía la motricidad  fina que exige el lápiz.

Yo quería tener una alcancía que había visto en una librería cerca de mi casa. No solamente la ambicionaba, soñaba con ella. Era chata de madera, pequeña,  barnizada, tenía en su tapa coliza unas flores pintadas. No era eso solamente, la tapa se podía sacar y servía de regla.  Entraban solamente  dos lápices, la goma y el sacapunta de metal.

No sé quien hizo las cuentas. !! Me la compraron unos días antes de empezar las clases. Decir lo que la miré, la acaricié, las veces que puse y saqué los lápices y la goma, lo que quise y no pude que entrara la tijerita. Hay imposibles en la primera infancia, fundamentales para la maduración posterior. No siempre querer es poder.

Mi madre ató con un conito de cartón las puntas de la tijerita, y la colocó en uno de los bolsillitos de la cartera. En el otro tenía unas galletitas María para el recreo.

El temor era muy grande,  la primera vez, que iba a estar sola con niños que no había visto nunca, con una maestra…

Patio central

Decir lo que fué aquel patio inmenso, con tantos niños, maestras, y padres. Nunca había visto algo más grande, el sol del medio día pegaba en  la claraboya, y se reflejaba en los corredores superiores de vidrio e hierro, nunca había visto tantas banderas juntas, tantas columnas , ni pedestales con esculturas de maestros, literatos, científicos, yo no tenía idea de quienes eran y porqué estaban ahí,   ni había escuchado una campana más fuerte, ni sentido tanto miedo.

Nunca estuve  más sóla estando acompañada! Tan abandonada ! Tragué las lágrimas, la cartera pesaba en la mano izquierda, la otra pesaba en el adiós.

Nunca había visto una cola formada por niños,  guardando distancia estirando los brazos, la cara mirando al frente, la espalda recta y apoyando las manos en el hombro del que iba adelante. En fila, por órden de altura, nos fueron cambiando de lugar como fichas de TA TE TÍ y el más alto al fondo, el último.. Suerte para tí.! Si eso para el primer día  no es penitencia debe ser algo  parecido.

Comenzó la primera clase, una aventura difícil de digerir para muchos niños .

Mi abuela, mi querida  Mamágrande  me decía  lo lindo que era ir a la escuela,  lo feliz que sería en ella, me hablaba de la maestra como si fuera el hada de los cuentos que tanto me gustaban Mi abuela fué maestra Vareliana, conocía de las reformas efectuadas, pero apesar de todos los cambios,  faltaba mucha sicología  para llegar a comprender a los niños.

Habían pasado cuatro   generaciones, y se seguía sin entender lo perdidos que estábamos en esos bancos de madera de a dos, con el pupitre inclinado, donde se habían marcado, a punta de compás , o de navajita, números, nombres, fechas, dibujos, o simplementes hoyos profundos. El sol  se colaba sin permiso entre las entornadas  persianas, y la luz hacía muñequitos sobre los pupitres. Un agujero de cada lado decía que más adelante, cuando supiéramos escribir pasaríamos a usar los tinteros de vidrio por el momento inexistentes, por él se iban las luces  y la sombras

Pupitres semejantes de la escuela de graduados.

La maestra dijo su nombre, y pidió que cada uno dijera el suyo para conocernos. Hubo compañeros que ni siquieran podían pronunciarlo..

Luego mandó poner un cuaderno sobre el pupitre, repartió una hoja en blanco para cada niño. La hoja hubo que colocarla sobre el cuaderno. Antes explicó cómo se tenía que pedir para ir a la licencia !y  para no dejar dudas en la cara de nadie, dijo que licencia era pedir permiso para ir al baño.!! Se levantaba el brazo y se movía la mano, nada de agitarla y se decía ” Señorita me permite ir a la licencia ? ” Aunque aclaró que lo mejor era ir en el recreo, para no molestar a nadie.

Fué hasta el el gran pizarrón que ocupaba media pared y empezó a hacer a pura tiza , unas líneas verticales cortas y dijo que se llamaban palotes. Pidió que sacáramos un lápiz, y que hiciéramos palotes, muchos palotes…toda la hoja de palotes.

Coloqué la cartera en una tablita que se sacaba del costado del pupitre. Todo indicado por la maestra. Retiré  mi alcancía,  la coloqué sobre el pupitre, la acaricié antes de sacarle la tapa, y tomé mi lápiz, fué cuando miré a mi compañera de banco. Estaba haciendo lo mismo que yo, solamente…. que tenía una alcancía de madera de dos pisos…Dos pisos.!!.y me hizo ver que en uno de ellos se podía guardar la tijerita, y algún lápiz de color.

Muchos años después me encontré con mi compañera de banco, y en lugar de hablar de la familia , profesión o del trabajo como se hace habitualmente, nos pasamos conversando de las primeras desiluciones , contratiempos, ambiciones, desencuentros, angustias y  egoismos de la infancia.

Fueron recuerdos confeccionados con palotes…

El  mío fué que la alcancía de ella era de madera pero  más grande,  dos pisos !!

Y el  de ella, que alcancías de madera había muchas, que la suya  no era exclusiva, las había  más baratas, de un sólo piso.

Detalle de la puerta doble de la entrada.

Muchos años después conocí tantas licencias, sindicales, médicas, profesionales, políticas, viajeras, constructivas, etc y me detengo en ésta licencia literaria, porque agregué a los recuerdos, que muchas veces son  traicionados por la memoria que no es completamente fiel a lo redactado unas palabras.

” Somos los niños de hoy, los hijos tiernos
que aún bajo el palio paternal caminan;
y somos los ciudadanos de mañana
que en la escuela nos formamos a la vida.”

Anónimo.

• Las fotos son actuales, fuí expresamente a sacarlas hasta mi  escuela República Argentina, excepto la de los pupitres, al no permitir la directora la entrada a los salones.

Como la vida misma.

Usos y costumbres.


Crónica a mi andar.

Las casas separadas de la calle por los amplios jardines, las rejas y portones limitantes de la vista ajena, hicieron  que fuera la bandera del barrio la privacidad.

Foto de Stella.


La vegetación formada por variedades increíbles a un paso tuyo, y cerca de los comunes  plátanos, álamos, eucaliptus, jacarandá,  los aromas de las plantas trepadoras, los jazmines, madreselvas, rosas,  la dama de la noche. Especies olvidadas que luego se hicieron moda existían y existen aún, entre los faroles con opalinas, y las campanas que llamaban a sus dueños. Los vigilantes cipreses, los pinos, las raices de los árboles pidiendo paso,  las hiedras.

Las casas, algunas mansiones olvidadas, otras cuidadas con el esmero de saberlas únicas, los nichos y sus vírgenes, las puertas altas, esculturadas, vidriadas, los buzones,  los chapones,  los  llamadores de bronce de mano, y formando una unidad de tiempo indefinido, casas modernas, amplios ventanales, vitreaux de colores, balcones de hierro  y los muros.

Me detengo en los muros. Cuentan historias olvidadas. La mezcla de ladrillo y piedra, el revoque descascarado, la  pintura que fué lavada en muchas tormentas, refugio de plantas , con flores o sin ellas, de caprichozas  tunas, soporte de raices, de  la invasiva  hiedra, de ventanas abiertas por las manos de vándalos,  sostén  de luces, de cables de hierro,soporte de farolas y de puertas, , pequeñas moradas de insectos, depósito de agua de pájaros, zócalos de piedra, apoyo de rejas, sustentáculo de idiologías.

Muros silenciosos, castigados, como vidas sufridas, de opulencias gastadas en pegotines, promoviendo futuros venturosos, inclinados, combados,  soportando pesos indebidos como ancianos abatidos.

Terminados en rejas como lanzas, como picas,  con concertinas, con hilos eléctricos, con vidrios mezcados con portland. Muros…que separaban jardines,  con  torretas, portones anchos de forja calada, para grandes carruajes, muros delimitantes de la calle. Protegen y se creen   guardianes  de una pretendida seguridad.

Foto de Stella.


Ahora los muros son tuyos ya que me lees, son del joven que escribe , ensucia, o hace muñequitos amorfos, son del que anuncia un producto, del político y su campaña, del que embadurna con cualquier mezcla sus paredes, del dueño de la casa,  del pintor de letras, del que apuntala con maderas su caída.

Se desgranan, se hacen arena con el viento, humedad a la sombra, polvo en primavera, reservorio de amores clandestinos a la noche, pizarrón de arcilla a la mañana.

Mi voz , es la voz de muchos que miran, es el asombro de la quietud de una ciudad, que no   auxilia,  porque  ellos  gritan sin sonido, nos miran con extrañeza mientras con cadencia de música de bocinas,  de escape de autos, motos , camiones,  omnibus, y de andares peregrinos, se agrieta se pierda o se transforma.

El último muro, como el último café, ése de la sobremesa, el de ésta conversación , ése sin guarida alguna, ni árbol de refugio,  tiene una perforación que escindió  las piedras grises y  rosadas de granito, pero no a semillado flor alguna porque tiene un clavo grande, de cabeza plana , entrado a fuerza de  taladro y golpeado a marrón,  sujeto por un cable grueso, que lo ahorca, lo avasalla, lo lastima, son  como esposas ese alambre de púas, retorcido en espinos, trenzado en vueltas , que  lo empuja , lo ahoga hacia una raíz inexistente, lo acorrala  en la  piedra, no le permiten salir, le indica sus límites.

Foto de Stella.

Los muros son , como la vida misma.

Crónicas a mi andar….

Con respecto al amor ya estaba todo dicho. Bastaba algo muy sencillo, o lo parecía.

Se iban a divorciar. Treinta y tantos  años de casados, una división  de bienes, cada uno por su lado, y a hacer o rehacer  una vida nueva, más libre, más auténtica, menos cínica.

Fué difícil repartir la casa donde vivían. La mitad de qué parte.?  La de arriba, la de los dormitorios, o la de abajo, la del estar, la cocina, o el lavadero.? El cesped, o los árboles,..la tierra o las semillas…

El garage con sus trastos, el bote o los remos,  el auto con sus cambios automáticos. Difícil, la del motor, o la de la carrocería.?

Al comienzo pelearon,”  -  ésto era  de casa de mis padres, -   ésto  lo compre con lo que ahorré con lo que me dabas, -  aquí está mi aguinaldo de 1990,  -  ésto me lo regalaste para la fecha de casados..” Tardaron desgastantes años, en el ésto y el aquello. Así fué el comienzo del fin.

Demasiados educados para hacer la guerra de los Roses. Querían dividir lo indivisible. Los años juntos, los besos dados, los hijos engendrados, las mirádas cómplices, las esperanzas, las enfermedades, las caricias, las arrugas,   los esfuerzos..

Quedaron agotados.

Desde  cómodos sillónes, en una espléndida estancia, uno mira al otro antes de la cena.

Lograron llegar a un acuerdo. El mejor secreto es el que no se dice, y  la audiencia en conciliación no la ganó nadie. El actor no fué, y la demanda quedó sin efecto.

Así que la casa estará pronta , para las fiestas familiares, para empezar el año.  Irán juntos a todos los cumpleaños que los inviten y festejarán a lo grande la fecha de su aniversario de casados.

Están completamente de acuerdo en algo, … que existe la parte humana, que no se puede dejar, aunque quieras, aunque te arrastre el cambio, lo desconocido, lo prohibido.

Si miras desde el hermosísimo jardín, con altos árboles y  flores perfumadas, alegoría del buen  pasar, verás un ventanal grande con vidrio biselado  a cuarterones, (divisiones más pequeñas que deforman la imágen),  una estufa prendida, símbolo del hogar, una mesa tendida, signo de la hospitalidad, y unos niños pequeños dando vuelta alrededor de dos personas mayores, muy chicos para ser sus hijos,  signo de la madurez o la resignación.

Calquier semejanza con la realidad, es pura ficción.

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